Page 114 - Mis experiencias para enfrentar el Bullying
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para el acuse de recibido, pues estos documentos les servirán en caso de
llegar a la necesidad de entablar una demanda legal, lo cual sería vital
si el tutor del acosador no corrige la situación, esta demanda llévenla a
cabo preferentemente junto con los otros padres ante derechos humanos
o cualquier instancia correspondiente, puesto que si esto ha continuado a
pesar de haber realizado todos los pasos anteriores persistirá a lo largo de la
vida escolar de los niños. Además de asegurarle su incremento con el paso
del tiempo, cuando el acosador se dé cuenta de la falta de consecuencias
ante sus actos, independientemente de funcionar o no la demanda, será un
antecedente para que el director pueda solicitar el cambio de escuela del
hostigador.
El papá de uno de mis alumnos me platicó su historia de estudiante como
acosador, desde la primaria molestaba a otros niños, a quienes veía muy
consentiditos, según sus propias palabras, le molestaba cuando algunos de
sus compañeros llevaban juguetes de moda, si veía a sus vecinos paseándose
en una nueva bicicleta o cuando algunos niños eran muy cuidados por sus
mamás y hermanas, se aseguraba de hacerlos tropezar para verlos tirados
en el suelo o que se rompieran sus pertenencias en la caída.
La razón era que él había sido un niño mimado, quien tuvo la desgracia
de recibir a una nueva hermana, volcando toda la atención de la mamá
hacia el nuevo bebé, en la preparatoria se unió a un grupo de compañeros
como él, juntos formaron una banda para acosar a los nerds, según sus
palabras, molestaba a sus propias hermanas, a sus padres, a sus maestros
provocándoles temor por lo que todo mundo se alejaba de él. Muy joven
empezó a trabajar independizándose de su familia, entonces empezó a
acosar a sus compañeros de trabajo; siendo atractivo físicamente hubo
algunas mujeres a quienes les gustaba, aunque no podía detenerse en su
acoso, no sexual, sino intimidatorio, razón por la que ellas terminaban
dejándolo al poco tiempo, parecía no tener fin esta situación.
Encontró no a una mujer, sino a la mujer, la única persona en su vida a
quien no pudo inculcarle miedo, ella simplemente mostraba indiferencia
ante su acoso, pese a que utilizó todas las estrategias aprendidas en su vida
ella no cayó en su juego, por el contrario, un día le dijo: —Si no te contesto
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