Page 118 - Una innovación a la mecánica cuántica
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cuerpos con masa sin que sean irremediablemente atraídos por el hoyo
            negro. Por lo tanto el hoyo se ve en forma indirecta por el vacío dejado
            por los cuerpos, absorbidos, y en cuya frontera están todos los cuerpos
            que no fueron absorbidos debido a que la fuerza de gravedad, aunque
            muy grande, no los alcanzó a atraer; y como son visibles justamente en
            el horizonte de sucesos,  dibujan indirectamente al hoyo negro flotando
            alrededor como luciérnagas, haciendo evidente su obscuridad en un fondo
            negro pero luminoso en su contorno.


            Cuando  Albert  Einstein  lo  predijo,  mencionó que  no deberían  existir
            muchos, por ser objetos aberrantes  y  singulares que la naturaleza  no
            produciría con demasiada frecuencia. Estaba  equivocado, ahora con
            la  tecnología  de  telescopios  de  rayos x y gammas así como también
            infrarrojos, se han estado observando muchos hoyos negros, localizados
            en los centros de cada galaxia, y hasta existen sistemas duales; es decir,
            dos hoyos negros que están en proceso de volverse uno y que giran uno
            alrededor del otro formando las ondas gravitacionales, predichas también
            por Albert Einstein en su teoría de la relatividad general y recién detectadas,
            el 11 de febrero de 2016, de altura y longitud del tamaño de la mitad
            de un átomo de hidrógeno, por el laboratorio LIGO (acrónimo en inglés
            de Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory), y cuyo efecto
            gravitatorio llega a la tierra tras recorrer, a la velocidad de la luz, miles
            de millones de años luz de distancia en forma de perturbaciones, como
            ondas producidas al arrojar una piedra en un estanque de agua, sólo que
            de altura pequeñísima.


            Cuesta 450 millones de dólares lanzar un cohete al espacio y que regrese.
            El costo del LIGO comparado con el del cohete (después de 20 años de
            pagar sueldos a los científicos que buscan estas ondas, da un costo de 650
            millones de dólares en total), se considera productivo por los beneficios
            que ha aportado al conocimiento astronómico. Esta detección ha dotado a
            los astrónomos de una nueva herramienta para explorar el universo, junto
            a la luz capturada por los telescopios. Allá, donde una supernova estalla
            o dos agujeros negros bailan antes de fundirse en un gigantesco abrazo,
            se producen las perturbaciones del espacio-tiempo y se pueden usar las
            formas de la señal para decodificar información acerca del sistema que



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