Page 39 - Dialecto que dejó el mar
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En esta tierra desesperada
Donde lijabas la madera de mi cuerpo,
donde sudor y cansancio alargaban la muerte de nuestros sexos
creías encontrar una carabela propicia para los mares.
En la tierra donde no podré quitar la ceniza
que dejaron tus labios,
se desprende la carne de los recuerdos
y pierdo la sal de los ojos,
fotografías quemándose
en las manos del barco arrodillado de nuestras vidas,
en esta tierra que nos hizo canto
brota la premonición del viento,
las boyas asustadas se esconderían de tus ojos
(nadie estará en tus brazos jamás).
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