Page 167 - Preludio los días de mi juventud
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Capítulo XLVIII
Llegó el telegrama
La última semana de noviembre llegué a Copala a pasar las
vacaciones más extensas de mi etapa estudiantil, empezaron en
diciembre de 1965 y terminaron hasta febrero de 1966. Familiares
y amigos vieron con mucho agrado mi llegada, porque ya no era
el colegiante que sólo venía a vacacionar, sino el flamante maestro
normalista rural, el ciudadano y distinguido profesor; el profesionista
con futuro, con amplias oportunidades para pertenecer al grupo de
los triunfadores dando honra y prestigio a su profesión y a su familia.
Pasaron pocos días y empezaron las fiestas de recepción de los
estudiantes que habían culminado sus estudios profesionales en
diferentes ramas de la ciencia igual que yo. Mis padres aceptaron las
invitaciones y estuvimos en esos festejos de recepción deseándole
éxito a cada uno de los nuevos profesionistas.
Integramos el equipo de básquetbol porque teníamos el ineludible
compromiso de asistir y defender la corona de ser los campeones
del Torneo Regional de Básquetbol de la Costa Chica de Guerrero.
La sede era Marquelia. El 26 de diciembre por la tarde, el equipo
copalteco estuvo presente en la ceremonia inaugural. Marquelia
recibió al equipo campeón con mucho entusiasmo. El 27, Copala jugó
y ganó su primer partido, lo mismo con los que se le enfrentaron; pero
por primera vez participaba un equipo del pueblo de Huajintepec que
se ubica entre los límites de Guerrero y Oaxaca, venía reforzado con
jugadores de primera fuerza de la Ciudad de México; dijimos en la
final nos vemos. Efectivamente el 29 de diciembre nos enfrentamos
a ellos, inició la contienda y los primeros 10 minutos de juego el
marcador favorecía al equipo de Copala por cuatro puntos. La porra
de Copala y de Marquelia se juntaron en favor nuestro.
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