Page 67 - Un docente preSNTE
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—¡Así es mi estimado profesor José Gabriel, el orgullo de
la escuela Escuadrón 201 de Xochitepec!, me encantaría
seguir departiendo con tan entrañable amigo y colega los
pormenores de la educación; sin embargo, tengo que regresar
a la normalidad.
—El tiempo pasó muy rápido. Le agradezco sus palabras, créame
que me sorprenderán todavía más.
Le habló a la señorita, pagando la cuenta, negándose a que le
diera mi parte. Salimos del lugar, cada uno sumido en sus propios
pensamientos.
Yo, tratando de digerir toda la valiosa información que me transmitió
mi maestro y él…, bueno, supongo que está tratando de vislumbrar
su siguiente clase o compromiso de trabajo en la normal.
—¿Te llevo a algún lado, Gabo?
—No, maestro, gracias, voy aquí cerca, caminando llego.
Nuevamente, mil gracias por su tiempo y por todo lo
compartido.
Nos brindamos un abrazo, un apretón de manos y lo veo partir una
vez que abordó su vehículo.
Esa noche, en el departamento, pensaba en lo ocurrido en el día, en
especial la plática con el maestro Enríquez.
Qué variado y complejo es este mundo educativo, muy diferente
a la percepción de la gente que no pertenece al medio. Entiendo
ambas posturas, tanto los que critican a los profesores como a mis
compañeros. No digo que justifico o le doy la razón a ninguna de las
partes, simplemente trato de entender cada punto de vista. Lo que
sí es una realidad es que mucha de esa gente no podría atender un
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