Page 24 - Una innovación a la mecánica cuántica
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varias ecuaciones matemáticas, las ecuaciones de Maxwell tuvieron un
gran impacto sobre el desarrollo tecnológico del siglo XX, todo lo que
vemos a nuestro alrededor, televisión, teléfonos móviles y muchas de las
habilidosas herramientas tecnológicas que utilizamos, son el resultado de
la tremenda revolución que inició Maxwell. Los científicos creían saber
cómo funcionaba el mundo real. Las cosas orbitaban, unas alrededor de
otras y, prácticamente todo lo que se transmitía, incluida la luz, era por
medio de ondas como las que forman una gota al caer al agua; llamaremos
a estas brillantes observaciones, el mundo clásico, donde todo es predecible
y resulta familiar.
Lo que nos lleva de nuevo a Max Planck, que nos introdujo en la era
cuántica, la era del láser, el ordenador y los artilugios de comunicación
personal. Estaba estudiando algo muy lejano a estos aparatos modernos y se
preguntaba por qué los objetos cambian de color al calentarse. Uno se puede
preguntar ¿Por qué querría estudiar algo tan extraño?, y puede parecer una
pregunta aburrida, pero para los físicos era muy interesante, y si Max Planck
no hubiera encontrado este tema tan fascinante tal vez no tendríamos la
física cuántica. Al igual que Isaac Newton había usado la física clásica para
explicar el mundo que lo rodeaba, Max Planck también quería usar este
enfoque para estudiar por qué los objetos cambiaban de color al calentarse,
pero daban una respuesta errónea, y tuvo que crear una nueva hipótesis
matemática y funcionó, obtuvo la respuesta correcta. Y esa nueva hipótesis
daba una respuesta pero no encajaba con las leyes de la física clásica. Max
Planck había ofrecido una explicación muy precisa pero ni él mismo se
la creía, la primera persona que tomó la idea de Planck en serio fue un
examinador de la oficina suiza de patentes, Albert Einstein, por entonces,
un desconocido. Einstein descubrió algo que Max Planck no había podido
creer, que la luz no era una onda continua sino que se comportaba como
una partícula. Los físicos le llaman a esto dualidad onda–partícula. Uno
de los mayores logros intelectuales de Einstein, el que le valió un premio
Nobel, fue comprobar que la luz se comportaba como si fuera en pedazos,
en trocitos, en quantos; los quantos de luz se llaman fotones, y de eso se veía
indicios en el trabajo de Max Planck. Lo que representaba para Planck,
sólo un artificio matemático, para Einstein significó darse cuenta de que no
sólo eran matemáticas, sino que también era física, y extrajo consecuencias,
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