Page 23 - Dialecto que dejó el mar
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Gracias por las estrellas
No pensé requerir las voces que dejaste en mis bolsillos,
altamar es un regalo increíble cuando sabemos perder.
Rosario, los mares desahuciados nos anuncian vivos,
pensé
y me puse a remar contra el futuro,
contra la costumbre de tus manos,
a ningún lugar me llevaron los sueños,
sumergida en un país sin nubes
no hay puertas para mis flores.
Puedo reescribir mis labios en tu coraza,
puedo quedarme quieta y ver cómo bailan tus dedos en mis muslos
o puedo extender la sal de mis mares en cada una de tus heridas
y ver cómo el sol hace su trabajo un martes de abril,
pero así te quiero
en vigilia
lleno de errores y grandes hazañas anónimas.
Donde tiembla el sueño,
donde brisa y mantarrayas huyen de los arpones,
estás
(dormido)
sin espinas para los brazos de un puerto,
cómo salir de esa cápsula si es la luna un festín para los días
olvidados,
el alma de la lluvia que grita en el laberinto de nuestras caricias
doblada en la ropa que dejaste.
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