Page 24 - El Sembrador de esperazas
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Déjate de tarugadas, dejó de contar con sus dedos y dándome una
palmada en mi espalda, remató diciendo:
Las discordias no tienen justificación, no te entrampes en pleitos
que nunca dejan nada.
Un maestro, es un proclamador de la esperanza, es un creador de
mundos de paz y armonía.
Es un artista de futuros mejores.
Es la palabra hecha canción.
Sostuvo su respiración, me dio un apretón de manos y un gran
abrazo y se despidió con su frase predilecta:
¡El lenguaje silencioso de un maestro es y será siempre, una mano
extendida!
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